I´m not in the mood, ok?
Hay dos formas de desesperarse en la vida:
1) La forma escandalosa: Gritos, sollozos, arañazos en las paredes, llanto entrecortado con hipo, palabras ininteligibles babeadas y luego escupidas mientras nos arrodillamos con los brazos en señal de ayuda; Mártir.
2) La forma diplomática: Pretendiendo un pleno control personal, una entereza mental admirable, un manejo concienzudo de situaciones límite, la cara de tranquilidad pintada en la cara; todo eso mientras pensamos en el qué, el cómo, el cuándo, el quién; prestas lágrimas listas para rebotar de nuestros ojos; Héroe.
La desesperación comienza cuando aquello que estamos realizando excede nuestra capacidad de manejo de dicho trabajo. Luego puede manifestarse como un agudo dolor en la boca del estómago, una fuerte e incontenible diarrea (véase cagadera), o, quizás, una verborrea insoportable, (siempre me pareció graciosa la forma en que se parecen la palabra Diarrea y Verborrea, y cómo en muchísimas situaciones pueden significar lo msmo). La desesperación puede desaparecer en un instante si tenemos la gracia de estar cerca de alguien que sepa lo que debemos hacer, cómo hacerlo, dónde y con quién. Porque todos aquellos propensos a desesperarse eran los mismos que en la escuela se mataban estudiando, pero a último momento gritaban que no sabían nada, que se les había hecho una laguna, peor aún un lago; revisaban las carpetas de los compañeros para ver si no se olvidaban de nada (todo por que decían que sus carpetas estaban incompletas), lloraban entre ellos desconsoladamente dos minutos antes de entrar a la escuela, y se lamentaban o resignaban al dicho de: ya está, total… Terminado el exámen corrían a comparar sus respuestas con los demás. Siempre aprobaron.
También las madres suelen ser perfectas ejemplificadoras de la desesperación del primer tipo. Una madre está desesperada cuando dice: “Me vas a matar”, “Vení para acá que te estoy hablando”, “No me faltés el respeto, pendejo de mierda”, “No tengo más plata, cómo querés que te lo diga…” o sólo expelen un ríspido “AJHAJAJAHHHHAAAAAAJASKJADHKSJDHKA”.
La desesperación es señal de stress, por lo cual no se recomienda usar vestidos con strass porque subren la presión sanguínea.
Este adorable centro pseudo médico recomienda: Delegar (y si usted no sabe qué significa vaya a ver el significado a la Rae)
Ahora, nadie se hizo esta pregunta: ¿qué pasa cuando uno es el último eslabón?, ¿cuando ya no hay nadie al que le podamos delegar?, ¿eh?
Indudablemente otro de los misterios del universo
15 Julio 2009 a 10:05 pm
oye verdaderamente cierto, buscando en el google, con la palabra en la cabeza, IM NOT IN THE MOOD, despues de una discusion con un chico perteneciente mas del primer tipo que del segundo, me vino como anillo al dedo.DIOS BENDIGA EL PENSAMIENTO SENSATO. un aplauso por decir lo que se te pega en gana
18 Agosto 2009 a 8:49 pm
Naaaaaaaaaaa, sos una geniaaaa!!!
Acabo de dar con este post, no lo había visto antes. Me cagué de risa. Y me quedé pensando, también, obvio…
24 Octubre 2009 a 4:22 pm
yo he estado llorando toda la mañana porque mi ex novio se puso con otra. Normalmente mi desesperacion es tipo 2, aunque en mi casa venga a llorar lagrimas de sangre despues jajaja. Suerte a todos los desesperados por ahi y una felicitacion al dueño (a) de este blog.